A esta deliciosa hembra de enormes tetas le encanta la verga

Cada que nos vemos, ella sabe que vamos a terminar cogiendo, pero parece no importarle. Siempre me busca y pasa lo mismo, una y otra vez, y entonces sus enormes tetas acaban entre mi manos. Cada que las amaso, ella se estremece y me mira suplicante, pidiendo que no me detenga… y si lo hago me sonríe dulcemente y me pide que la acaricie un poco más. Sabe que tengo lo que le gusta, que me sé amoldar a su sexo y que soy capaz de hacerla gemir a más no poder. Ella es mi puta, siempre lo será y cada vez que pueda me comeré su sexo.

Videos recomendados