A mi vecina le encanta mi verga tanto que no para de pedírmela

Ahora
sí que pudo más la labor de consentimiento que hice que todo lo demás, y cuando
digo esto me refiero a que la perrita estaba convencida de que quería hacerlo por
voluntad propia y no por otra cosa… Es decir que la obligara o algo más, eso
sería feo, por decir lo menos, como sea el resultado de este cachondeo que le
di, hizo no sólo que se mojara más de lo acostumbrado sino que incluso tuviera
una rica lluvia dorada. Esto es algo que a ella no le gusta mucho pero que a mí
me encanta darle para que sepa que su dueño absoluto soy yo.

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