Lloró cuando se la clave en el culo pero después quería más

Las mujeres son siempre unas pinches ridículas, primero están con que no harían nada de nada contigo, pero en cuanto agarran confianza son unas putas. Vean a mi morra, a poco no se ve que le requete encanta la ñonga, y sí, eh. La veta, la morra es de mente bastante abierta, y por eso mismo le gana la putería. De hecho el día que la conocí me la cogí a la muy putita, y no sólo eso, de hecho se aventó la puntada de pedirme una lana para el taxi. O sea, se fue de zorra, pero igual pidió trato preferencial.

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