Romina no para de gemir y de gritar que le encanta mi verga

Romina no para de gemir y de gritar que le encanta mi verga y por eso tuve que taparle la boca. Casi nos corren y nos atrapan en plena cogida en otro sitio, pero ella no entiende, le encanta el peligro. Dice que la adrenalina la hace flotar cada que tenemos sexo, y sí le creo, porque se pone muy intensa. A veces me cuesta mucho controlarla y pues sus gritos me excitan más… A veces han tocado para preguntar si estamos bien, ya saben, la gritona parece que está siendo ajusticiada y claro que saca de onda. Pero, no, sólo está gozando.

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